Confirmando su posición de liderazgo de audiencia en las emisiones mundialistas, TelevisaUnivision alcanzó una nueva marca de audiencia en la transmisión del histórico encuentro donde México se llevó la victoria ante Ecuador. Este emocionante partido —marcado por la electrizante actuación de Julián Quiñones, Gilberto Mora y Raúl Jiménez— registró para la televisora de San Ángel un récord sin precedentes de 35.3 millones de espectadores: 28.4 millones en sus canales de TV y 6.9 millones a través de la plataforma ViX.
Pero el ambiente mundialista ha rebasado las pantallas y se manifiesta en la concentración de miles de fanáticos, nacionales y extranjeros, que se dan cita en las diversas plazas de todo el país que se han habilitado que la gente pueda seguir los partidos del mundial en un ambiente festivo.
México se ha convertido en una auténtica fiesta gracias a los Fan Fests, que ya registran una asistencia acumulada de cientos de miles de aficionados que, sin importar las fuertes lluvias torrenciales, se reúnen en las plazas públicas de todo el país.
A la par de esta enorme convocatoria, el ingenio local ha acaparado las miradas del mundo con detalles entrañables como el Pato Merlín, el simpático e ingenioso patito que se volvió viral en redes sociales por pasear con sus tenis y su playera de la Selección Mexicana.
Esta combinación de folclor, hospitalidad y la energía de la afición ha generado una oleada de comentarios positivos por parte de la prensa y los turistas extranjeros, quienes coinciden en que México está siendo el alma y el destino más vibrante de toda la justa mundialista.
Con el triunfo ante la selección de Ecuador, la Selección Mexicana no solo dio una noche mágica repleta de pasión y entrega, también rompió de golpe con los fantasmas del pasado, al asegurar el boleto que por fin nos lleva al tan ansiado quinto partido.
Con el país entero volcado y una escuadra nacional que ha demostrado su firme decisión de dejar todo en la cancha, la ilusión de la afición está legítimamente por las nubes, dejando en el aire la pregunta que ya inunda a todo el país y que hoy suena más real que nunca: "¿Y si sí?”.