Lejos de tratarse de un accesorio de moda, el protector representa una de las etapas más difíciles y emotivas en la carrera del delantero mexicano. El origen de la diadema que usa Raúl Jiménez, se remonta al 29 de noviembre de 2020, cuando sufrió una fractura de cráneo tras un fuerte choque de cabezas con el defensor David Luiz durante un partido entre Wolverhampton y Arsenal en la Premier League.
En aquella ocasión, el mexicano perdió el conocimiento en el campo y tuvo que ser sometido a una cirugía de emergencia para salvar su vida. Los médicos incluso le advirtieron que su recuperación sería compleja y que existía la posibilidad de no volver a jugar futbol profesional.
Tras meses de rehabilitación y un largo proceso de recuperación, el jugador regresó a las canchas utilizando un protector especial diseñado para absorber impactos y proteger la zona afectada de su cráneo. Desde entonces, la diadema se convirtió en una parte indispensable de su equipamiento deportivo.
El propio futbolista ha explicado que continúa utilizándola por recomendación médica, ya que la zona donde sufrió la fractura requiere cuidados especiales ante cualquier golpe. Con el paso de los años, el diseño ha evolucionado hasta convertirse en una banda más ligera, pero con la misma función de protección.
Durante el primer partido inaugural del Mundial, la diadema volvió a captar la atención después de que Jiménez anotó el segundo gol del partido contra Sudáfrica en el que México salió ganador.