Concluyó el caso de Julio Iglesias, debido a que no se existen los requisitos exigidos por ley para que la Justicia española pueda investigar la denuncia en su contra.
La Fiscalía archivó la investigación que abrió para analizar el supuesto acoso y agresión sexual que habría cometido Julio en 2021 contra dos empleadas en República Dominicana y Bahamas, quienes aportaron documentos laborales, fotos, grabaciones, mensajes de WhatsApp y llamadas para demostrar la veracidad de sus acusaciones que incluyen agresiones sexuales, vejaciones y humillaciones laborales sistemáticas.
Las dos mujeres presentaron la denuncia el pasado 5 de enero, representadas por la organización Women’s Link y señalaron que lo hacían para que otras lo denuncien y no vuelvan a sufrir abusos de Julio, quien negó las acusaciones, asegurando que nunca “ha abusado, coaccionado o faltado al respeto a ninguna mujer”.
Ayer, Julio Iglesias publicó en su perfil varios mensajes que supuestamente había recibido desde WhatsApp de las trabajadoras que le han denunciado por agresión sexual con los que parece querer demostrar su inocencia.
“La evidencia es clara: las comunicaciones de WhatsApp enviadas por las denunciantes durante el tiempo que trabajaron en mi casa y las comunicaciones después de irse, demuestran que la información difundida carece de veracidad”, dijo.
En uno de los mensajes del 20 de abril de 2021 que atribuye a sus trabajadoras se lee, “Profesor, buenas noches, espero puedas dormir sin malestar, sueñes con los angelitos y puedas descansar, te quiero mucho y si necesitas algo de mí aquí estoy a tu entera disposición”.