La transferencia se realizó como parte de una modificación del acuerdo de divorcio entre ambos, formalizado tras su separación definitiva. La propiedad, ubicada en Beverly Hills, fue comprada en 2023 por cerca de 60.8 millones de dólares como parte de su proyecto de vida en común. Sin embargo, tras la ruptura, el inmueble se convirtió en un punto clave en la división de bienes, especialmente debido a su alto valor y a las dificultades para concretar su venta en el mercado inmobiliario de lujo.
Según información difundida por TMZ, Affleck, transfirió su parte sin recibir compensación económica, lo que en términos legales se considera una “transferencia de propiedad entre cónyugues. Con este acuerdo, JLO queda como única propietaria del inmueble y también como responsable de cualquier gasto o beneficio derivado de una eventual venta futura.
Cabe recordar que ambos finalizaron su divorcio a inicios de este año, luego de varios meses de proceso legal tras su separación en 2025. La ruptura se hizo pública ese mismo año, aunque ambos ya llevaban un tiempo distanciados antes de iniciar formalmente los trámites.