La broma ocurrió durante el monólogo de apertura del conductor de la ceremonia, quien hizo referencia a las críticas que recibió Chalamet luego de afirmar en una entrevista que a “nadie le importan”, el ballet o la ópera, declaraciones que generaron molestia entre artistas y seguidores de las artes escénicas en días previos a la ceremonia.
Ante el público de Hollywood, O’Brien comentó con tono irónico que la seguridad en la gala era especialmente estricta debido a posibles “ataques de la comunidad del ballet y la ópera”, provocando risas de los asistentes en el teatro. Después, remató el comentario señalando que estas comunidades estaban molestas con Chalamet porque “se olvidó mencionar al jazz”.
Las cámaras captaron la reacción del actor, quien se encontraba entre los nominados de la noche por su trabajo en la película Marty Supreme. Chalamet respondió al comentario con una sonrisa y risas desde su asiento.
La broma se convirtió en uno de los momentos más comentados en la gala, ya que fue la primera vez que la controversia sobre las declaraciones del actor se mencionó públicamente en un evento de gran popularidad como los Oscar.