El espectáculo, considerado el más multitudinario de su carrera, no solo destacó por su producción y convocatoria, sino también por la participación de reconocidas figuras de la música brasileña que la acompañaron sobre el escenario.
Entre las invitadas principales estuvo la estrella brasileña Anitta, quien compartió escenario con Shakira para interpretar su colaboración más reciente, generando uno de los momentos más virales de la noche. La química entre ambas artistas y la energía del público convirtieron su presentación en uno de los puntos más comentados del concierto.
Otro de los momentos más emotivos llegó con la participación del legendario cantautor Caetano Veloso, figura clave del tropicalismo brasileño. Junto a Shakira interpretó clásicos que evocaron la historia musical del país, en un acto que conectó generaciones y resaltó la influencia cultural de Brasil en el espectáculo.
La noche también contó con la presencia de la icónica Maria Bethãnia, quien previamente había ensayado con la colombiana y se sumó al concierto para interpretar piezas representativas de la música brasileña. Su participación aportó un tono íntimo y tradicional al show, equilibrando el repertorio pop con sonidos locales.
Finalmente, la lista de invitados se completó con la participación de la estrella Ivete Sangalo, consolidando un cartel que celebró la diversidad musical de Brasil. En conjunto, estas colaboraciones convirtieron el concierto en un homenaje a la cultura brasileña y en un espectáculo histórico que reforzó el vínculo de Shakira con el país sudamericano.