Bad Bunny al igual que los artistas que se han presentado anteriormente en el show de medio tiempo del Super Bowl, no cobró absolutamente nada por presentarse en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, debido a que la exposición que reciben a nivel mundial, es decir, que el pago que reciben de la NFL no es monetario, sino promocional por la exposición que brinda el evento deportivo, que de acuerdo con Billboard, el consumo de la música de estos artistas sube un 110% de media en apenas una semana. Este repunto no solo eleva las cifras en plataformas de streaming, sino que posiciona al artista en la conversación mediática a nivel mundial.
Para los artistas, presentarse en el Super Bowl genera un aumento en la reproducción de su música. En el caso de Kendrick Lamar, tras su presentación el año pasado, Spotify reportó que sus reproducciones aumentaron un 175% tan solo en Estados Unidos.
Además, algunos artistas como Rihanna han aprovechado la oportunidad para promocionar sus marcas, como lo hizo la artista en el medio tiempo del 2023 al mostrar makeup de su marca Fenty en medio de su presentación.
Además de presentarse gratis, se encargan de pagar los gastos de producción del espectáculo en colaboración con el patrocinador, que este año fue Apple Music.