El Año Nuevo es sinónimo de nuevos comienzos, y para Galilea Montijo también es un momento sagrado para activar la abundancia. La conductora ha compartido en distintas ocasiones uno de sus rituales más personales —y peculiares— para atraer prosperidad en todos los sentidos, un acto que realiza sin importar el lugar del mundo en el que se encuentre.
Su ritual gira en torno a las lentejas, un símbolo tradicional de abundancia, pero llevado a un nivel completamente intencional. Al llegar la medianoche del 31 de diciembre, Galilea toma un puñado de lentejas directamente de una bolsa y, con cada campanada, las lanza al aire dejando que caigan sobre ella. Mientras lo hace, se concentra en pensamientos claros de abundancia: dinero, sí, pero también salud, trabajo bien pagado, amor, familia, amistades y alegría.
Después, como ella misma lo describe, comienza la segunda parte del ritual: recoger una por una las lentejas del suelo —“como piñata”— y guardarlas cuidadosamente en una bolsita. Esas lentejas se convierten en un amuleto personal que lleva consigo durante todo el año, ya sea en la cartera, un morral o un pequeño saquito.
Cuando el año termina, el ciclo se renueva
Las lentejas viejas se desechan y el ritual comienza de nuevo, reforzando la intención y la gratitud. Para Galilea, no se trata solo de superstición, sino de enfoque, energía y constancia. Un gesto sencillo, casi lúdico, que combina tradición, visualización y fe.