Desde su estreno en 2016, Stranger Things se convirtió en un fenómeno cultural. Sin embargo, entre monstruos, portales y nostalgia ochentera, hubo un personaje cuya transformación sorprendió incluso a quienes lo crearon: Steve Harrington.
En una reciente revelación, los hermanos Duffer Brothers confesaron que la evolución de Steve fue completamente inesperada. Según explicaron, el personaje comenzó a cambiar en el momento en que empezaron a incorporar rasgos reales del actor Joe Keery en su escritura.
En un inicio se suponía que era un completo patán. Iba a morir al final de la primera temporada porque era un personaje sin redención posible. Pero entonces conocimos a Joe Keery: era tan encantador que nos enamoramos de él, y poco a poco fuimos ampliando su papel.
Lo que comenzó como el típico chico popular terminó convirtiéndose en una de las figuras más queridas del universo de Stranger Things. Steve pasó de ser un antagonista secundario a un protector, amigo leal y figura casi fraternal para los más jóvenes del grupo, rompiendo con cualquier expectativa inicial.
Empezamos a impregnar parte de la personalidad de Joe en el personaje, y eso nos llevó a Steve, y luego a uno de los arcos más interesantes que hemos tenido en la serie. Sin duda, uno de los más sorprendentes.
Esta conexión emocional entre creador, actor y personaje permitió que Steve Harrington evolucionara de forma orgánica, convirtiéndose en uno de los mayores aciertos narrativos de la serie y en un referente para toda una generación de fans.