El reconocimiento fue entregado antes de la presentación de su película Propeller One-Way Night Coach, cinta con la que debutó detrás de cámaras y que fue proyectada fuera de competencia.
La distinción fue otorgada el día de la proyección del “Karma”, por Thierry Frémaux, director del festival, quien describió a Travolta como “uno de los grandes artistas del cine de los siglos XX y XXI. La Palma e Oo honorífica reconoció no solo su legado como actor en clásicos como Grease y Pulp Fiction, sino también su aportación a la industria durante más de cinco décadas.
Visiblemente emocionado, Travolta agradeció el homenaje entre lágrimas y aseguró que el reconocimiento significa “Más que un Oscar” para él. “No puedo creerlo”, expresó el actor de 72 años al subir al escenario, donde confesó que Cannes siempre ha ocupado un lugar especial en su carrera y en su vida personal.
Para la ocasión, Travolta eligió un look elegante y clásico; compuesto por un traje negro de tres piezas, camisa blanca, corbata negra y zapatos de charol, sin embargo, lo que más destacó fue el accesorio que completó su outfit: una boina de lana color crema, acompañada de lentes redondos con montura dorada y una barba delineada.
Su hija, Ella Bleu coordinó un look monocromático en negro, luciendo un vestido largo de terciopelo negro con joyería plateada y un peinado inspirado en el glamour de los años 60.
El homenaje coincidió con uno de los proyectos más personales del actor, su nueva película basada en un libro que escribió en 1997 y narra la historia de un niño fascinado por la aviación, una de las grandes pasiones de Travolta fuera del cine. La película también cuenta con la participación de su hija, Ella Bleu Travolta, quien lo acompañó en la alfombra roja de Cannes.