Julio Iglesias volvió al centro de la conversación pública luego de que dos exempleadas lo señalaran por presunto abuso y conductas inapropiadas durante el tiempo en que trabajaron para él. Ante la difusión de estas acusaciones, el cantante emitió un comunicado en el que niega de forma categórica todos los señalamientos, asegura que jamás ha ejercido abuso ni coerción contra ninguna mujer y afirma que defenderá su dignidad por la vía legal. El caso se encuentra actualmente en una fase de revisión, sin resolución judicial hasta el momento.
En medio de esta controversia, resurgió en redes sociales un video de archivo de un programa de televisión grabado años atrás, en el que Julio Iglesias aparece como invitado junto a la conductora Susana Giménez. En el clip, que se ha viralizado nuevamente, se observa al cantante acercándose físicamente y besando a la presentadora en plena transmisión, una escena que muchos usuarios han calificado como incómoda y fuera de lugar bajo los estándares actuales.
Aunque este material no forma parte de las denuncias legales, su circulación ha intensificado el debate público. Lo que en su momento fue presentado como un gesto de galantería o carisma, hoy es interpretado por gran parte de la audiencia como un ejemplo de conductas que durante décadas fueron normalizadas en la industria del entretenimiento, pero que ahora son cuestionadas por la falta de consentimiento explícito.
Mientras la investigación sigue su curso, la situación ha abierto una conversación más amplia sobre la revisión del pasado de figuras públicas, el poder y los cambios en la percepción social del consentimiento. La respuesta de Julio Iglesias, sumada a la reaparición de este tipo de contenidos, mantiene el tema activo tanto en el ámbito mediático como en la opinión pública, a la espera de lo que determinen las autoridades.