Detrás del fenómeno de Michael Jackson existió una historia profundamente atravesada por la disciplina extrema, el miedo y una infancia que, según él mismo confesó, estuvo lejos de ser feliz. A lo largo de distintas entrevistas —desde conversaciones televisivas hasta confesiones íntimas en su adultez— Michael dejó algunos de los testimonios más dolorosos sobre su relación con su padre, Joseph Jackson, un tema que hoy vuelve a cobrar fuerza con la biopic de la vida del Rey del Pop.
¿Un padre demasiado estricto?
Una de las declaraciones más impactantes ocurrió cuando le preguntaron directamente si su padre había sido demasiado estricto. “Sí”, respondió casi con un suspiro liberador. Luego, casi con nervios infantiles, soltó una frase devastadora: “Me va a matar por decir esto”.
Humillaciones y golpes
En diversas entrevistas, Michael habló de burlas y humillaciones. Confirmó que Joseph se burlaba de él, que lo hacía sentir mal consigo mismo y que sí hubo golpes.
Recuerdo los gritos de mi madre gritando: Joe, lo vas a matar.
Una historia es el resultado de otra, Joseph Walter Jackson nació en 1928, en Arkansas y creció en condiciones difíciles durante la Gran Depresión. Más tarde se mudó a Indiana, trabajó en U.S. Steel y tuvo aspiraciones como boxeador y músico antes de convertirse en manager.
Décadas después varios hijos —entre ellos Michael— hablaron públicamente de castigos físicos y humillaciones. Joe defendió muchas veces que su severidad mantuvo a sus hijos lejos de problemas.
Había veces que venía a verme y yo me enfermaba. Empezaba a regurgitar.
Son recuerdos que, puestos juntos, trazan un retrato doloroso de una niñez marcada por la presión y el miedo. Michael también habló del impacto psicológico de crecer así. Cuando le preguntaron qué le hace eso a un adolescente, respondió: “Quieres morir”.
Con el tiempo, el artista habló también del costo emocional de haber crecido como estrella infantil. Y ayudan a entender muchas de las heridas que marcaron su sensibilidad, su vulnerabilidad y la soledad que tantas veces expresó y por qué encontró refugio paternal en quien era su guardaespaldas Bill Bray.