La esperada adaptación cinematográfica del clásico literario, de Emily Brontë, llegará a la pantalla grande el 13 de febrero, una producción dirigida por Emerald Fennell. La película recrea la historia de Catherine Earnshaw y Heathcliff, dos amantes cuya relación es tormentosa y apasionada en la novela original. Margot Robbie, de 35 años, interpreta a Catherine y Jacob Elordi, de 28 años, a Heathcliff; en una versión que enfatiza la naturaleza visceral y emocional del texto de Brontë.
En una reciente entrevista con Fandango, Margot Robbie explicó que el vínculo entre los actores surgió de manera natural desde los primeros días de rodaje. La carga emocional de la historia, sumada a la exigencia física y psicológica de los personajes, generó una dinámica en la que ambos actores comenzaron a apoyarse constantemente dentro y fuera de escena “Me vuelvo muy codependiente de las personas con las que trabajo, y con Jacob eso ocurrió muy rápido”, explicó la actriz.
Más allá de la química frente a la cámara, la actriz reconoció que llegó a sentirse incómoda cuando Elordi no estaba presente en el set “Me sentía perdida sin él” confesó “Siempre estaba en las instalaciones de donde yo grababa, en alguna esquina, observando, como lo haría Heathcliff”, recordó. La situación se volvió tan intensa que, cuando al tercer día de rodaje no lo vio cerca, la reacción fue completamente emocional. “Me sentí realmente nerviosa y desorientada, como un niño sin su manta de seguridad” dijo Margot.
Por su parte, Jacob Elordi también confesó esta química y obsesión hacia Margot, el actor confirmó que el sentimiento era completamente recíproco. “Tenemos una obsesión mutua”, admitió Elordi. “Si tienes la oportunidad de compartir un set con Margot Robbie, inevitablemente vas a querer estar a cinco o diez metros de ella todo el tiempo”.
La directora Emerald Fennell bromeó al señalar que en varias ocasiones tuvo que pedirle a Jacob Elordi que se retirara del set, ya que su presencia constante vigilando a Margot Robbie resultaba demasiado intensa.
La confesión, no tardó en generar reacciones, ya que abrió un debate sobre los límites emocionales en los rodajes. Mientras algunos celebran la honestidad de los actores y la leen como una muestra del compromiso actoral, otros cuestionan el uso del término y la forma en que se percibe desde fuera de la industria.
El contexto personal de la actriz también influyó en la atención mediática. Robbie está casada con el productor Tom Ackerley y recientemente se convirtió en madre, lo que llevó a muchos a subrayar que su testimonio habla exclusivamente de una experiencia laboral intensa y no de una situación que traspase ese ámbito.
Por su parte, Wuthering Heights se perfila como uno de los estrenos más comentados de 2026, una historia clásica marcada por la obsesión y dos actores en uno de los momentos más sólidos de su carrera.