Dirigida por Antoine Fuqua y protagonizada por Jaafar Jackson, la cinta debutó el 24 de abril con una recaudación de aproximadamente 97 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, alcanzando un total de 217 millones de dólares a nivel global en su primer fin de semana.
Estas cifras no solo superaron las previsiones iniciales, sino que también marcaron el mejor estreno en la historia para una película biográfica musical, rebasando a títulos como Bohemian Rhapsody y otras producciones del mismo género.
Además, el filme logró imponerse a récords previos dentro del cine biográfico en general. En Estados Unidos, su apertura de 97 millones de dólares superó marcas históricas como la de American Sniper en 2014, consolidándose como el debut más fuerte para un biopic en ese mercado.
El éxito también se reflejó en otros territorios. En el Reino Unido, por ejemplo, la película recaudó 11.6 millones de libras en su primer fin de semana, dominando la taquilla y superando ampliamente a producciones comparables.