Todo ocurrió tras su participación en el festival Vive Latino de la CDMX, desde donde emprendió un traslado contrareloj hacia Huamantla, Tlaxcala en el vehículo de emergencia, lo que inmediatamente generó críticas por su uso indebido.
Ante la controversia, la propia artista explicó lo sucedido a través de un video en redes sociales, acompañada de su esposo y mánager Arnold Hemkes, donde dijo que el uso de la ambulancia no fue por comodidad, sino por un tema médico, ya que desde hace tiempo padece un cuadro de prediabetes que requiere monitoreo constante.
De acuerdo con su equipo, el traslado en ambulancia fue una medida preventiva luego de que la cantante presentara malestares durante su presentación en el Vive Latino, incluyendo episodios de deshidratación. Por ello, fue llevada primero a un hospital en el sur de la CDMX para ser evaluada por especialistas, quienes determinarían si estaba en condiciones de continuar su viaje hacia la celebración.
Una vez que los médicos autorizaron su traslado, Natalia continuó su trayecto rumbo al evento, utilizando incluso otros medios de transporte para llegar a tiempo al festejo.