Olivia Rodrigo rompió el silencio sobre las críticas que recibió por usar vestidos estilo babydoll durante algunas presentaciones y aseguró que la reacción del público le pareció “realmente perturbadora”.
Durante una conversación en Popcast, la intérprete de “drivers license” reflexionó sobre el debate que surgió alrededor de estos looks y señaló la contradicción de que un vestido holgado y completamente cubierto fuera considerado inapropiado, mientras que otros atuendos más reveladores no provocaron cuestionamientos.
He estado en el escenario con un sostén brillante y shorts muy pequeños, y eso es mi derecho. Me sentía cómoda y segura. Eso nunca fue considerado inapropiado, pero de repente un vestido que algunas personas consideraron infantil sí lo era.
Rodrigo afirmó que este tipo de comentarios reflejan problemas más profundos en la manera en que la sociedad percibe a las mujeres jóvenes. La cantante criticó la idea de que las niñas y adolescentes deban modificar su forma de vestir para evitar ser sexualizadas por otras personas.
Nos enseñan desde muy pequeñas que no usemos cierta ropa porque alguien podría sexualizar nuestro cuerpo y que, de alguna manera, sería nuestra culpa.
La artista también explicó que eligió esos vestidos inspirada por figuras como Kathleen Hanna y Courtney Love, dos de sus referentes musicales, y que nunca los vio como una forma de proyectar una imagen sexualizada.
Para Olivia Rodrigo, el problema no está en la ropa, sino en la mirada de quienes interpretan esos atuendos desde una perspectiva sexual. Por ello, calificó la polémica como una señal de que, en ocasiones, la conversación pública termina perdiendo de vista el verdadero problema.