En el Super Bowl LX, este pasado 8 de febrero en San Francisco, en el Levi’s Stadium, el puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny, dio uno de los shows de medio tiempo más comentados de todos los tiempos.
Con simbolismos y usando el amor como una revolución que da visibilidad a la comunidad latina en los Estados Unidos, además de Ricky Martin, tuvo como invitada a Lady Gaga, quien cantó una versión de salsa de una de las canciones más escuchadas de 2025: Die With a Smile, originalmente interpretada con Bruno Mars.
¿Qué simboliza que Lady Gaga cantara salsa?
Es una referencia poderosa a West Side Story, el musical de Broadway ganador de múltiples premios Tony. Creado por Arthur Laurents, es una poderosa historia de amor que aborda el choque entre identidades puertorriqueñas y estadounidenses en el Nueva York de los años 50.
Jóvenes migrantes de Puerto Rico y estadounidenses blancos nacidos en la ciudad; la obra muestra cómo la lucha por pertenecer, el racismo, la discriminación y la marginación alimentan la violencia entre ambos grupos, y un amor entre Tony y María, un estadounidense y una puertorriqueña que no pueden estar juntos por la división social.
Si la fiesta terminara y nuestro tiempo en la Tierra se agotara. Querría abrazarte solo un momento y morir con una sonrisa.
¿La esperanza a través de la salsa?
Desde el vestuario de Lady Gaga hasta el hecho de que el concepto de Bad Bunny es que ella canta en una boda, dando a entender que, a diferencia del trágico final de West Side Story —donde el odio fue la barrera del amor entre María y Tony—, en el Super Bowl LX el amor ganó, tanto que una estadounidense lo celebra fusionando su cultura con la de Puerto Rico.
La cantante dio un poderoso mensaje con un vestido azul de silueta clásica y delicados detalles florales, acompañado de joyería de Chopard, Lady Gaga dio vida a uno de los looks más memorables de la noche. El estilismo, a cargo de Chloe and Chenelle y Luar, aportó una mezcla de elegancia, fuerza visual y simbolismo, elevando uno de los momentos más emotivos del escenario.