Durante años, David Beckham y Victoria Beckham fueron el retrato perfecto del amor mediático. Sin embargo, detrás de las portadas y los flashes, hubo un episodio que puso a prueba su relación como nunca antes. Y todo ocurrió en Madrid, en 2003.
Un flechazo noventero que parecía de cuento
David y Victoria se conocieron en 1997, cuando él ya era una estrella del fútbol y ella dominaba las listas de popularidad con las Spice Girls. El romance fue inmediato. Dos años después se casaron y comenzaron a construir una familia bajo el escrutinio constante de la prensa internacional. Para finales de los noventa, los Beckham no solo eran una pareja: eran una marca global.
¿Infidelidad a la vista? Madrid, 2003
El año 2003 marcó un antes y un después. Tras su salida del Manchester United, David fichó por el Real Madrid, uno de los movimientos más mediáticos de su carrera.
El cambio no fue sencillo. David se mudó a Madrid, mientras Victoria permaneció en Londres con sus hijos Brooklyn y Romeo, priorizando su estabilidad y su carrera. La distancia, el idioma y la presión mediática comenzaron a pesar. Años después, el propio David reconocería que fue uno de los momentos más solitarios de su vida.
Rebecca Loos y el escándalo que sacudió a la pareja
En ese contexto aparece Rebecca Loos, quien fue asistente personal de David Beckham durante su etapa en España. En 2004, Loos decidió conceder una entrevista en exclusiva —y generosamente remunerada— a News of the World en abril de 2004. Curiosamente, hoy resulta casi imposible encontrar ese testimonio en línea. Donde ella aseguraba saber dónde tenía tatuajes o marcas de nacimiento el futbolista, que nadie más había visto, además de ella y Victoria.
Además, Rebecca aseguró que una noche de 18 de septiembre del 2003, en un antro de Madrid llamado Ananda, David y ella iniciaron su relación. Sin embargo, tiempo después lo encontró con otra modelo de España. Según sus palabras.
David Beckham negó rotundamente estas acusaciones desde el inicio, calificándolas como falsas. Nunca hubo confirmación oficial ni pruebas concluyentes más allá del testimonio de Loos, pero el daño mediático ya estaba hecho.
La presión mediática y una decisión clave
Con los rumores creciendo, Victoria tomó una decisión determinante: mudarse a Madrid para estar con su esposo. La pareja se instaló en La Moraleja y optó por enfrentar la crisis lejos del ruido público, protegiendo a su familia por encima de todo.
No hubo comunicados, ni entrevistas aclaratorias. Solo silencio y trabajo interno. En 2005, el nacimiento de su hijo Cruz fue interpretado por muchos como una señal de que habían logrado superar la tormenta.
“No sé cómo lo superamos”: la confesión años después
Dos décadas más tarde, el tema volvió a la conversación pública con el estreno del documental Beckham en Netflix. Sin mencionar nombres ni confirmar infidelidades, David y Victoria coincidieron en algo: ese periodo fue el más duro de su matrimonio.
“Victoria lo es todo para mí”, confesó David. Ella, por su parte, describió esos años como profundamente dolorosos, dejando claro que Madrid no fue una ciudad fácil para su historia personal, aunque desmintió rumores ofensivos que circularon en la prensa.
Hoy, los Beckham siguen juntos, con más de dos décadas de matrimonio y una familia sólida. Su historia demuestra que incluso las parejas más admiradas atraviesan crisis profundas, lejos del ideal que proyectan. Sobre todo hoy, que tienen un distanciamiento público con su hijo mayor Brooklyn y su esposa Nicola Peltz.