El concierto destacó por la recreación digital de Gustavo Cerati, quien “revivió” ante miles de asistentes mediante un holograma de alta definición que interactuó con los músicos en vivo.
El show reunió a Zeta Bosio y Charly Alberti sobre el escenario, acompañados por la figura virtual de Gustavo Cerati, logrando una experiencia inmersiva que integró audio original, inteligencia artificial y animación tridimensional. La propuesta fue concebida no como un tributo, sin como un concierto en vivo que busca recrear el sonido y la esencia de la agrupación.
Sin embargo el evento no estuvo exento de contratiempos, ya que se retrasó más de dos horas en iniciar, a pesar de ello, los asistentes esperaron debido a que la expectativa se mantuvo alta por la aparición del holograma, que era el principal atractivo de la noche.
Una vez iniciado, el concierto ofreció un recorrido por los grandes éxitos de la banda, incluyendo temas como “Nada personal”, “Cuando pase el temblor” y “De música ligera”. El momento más impactante llegó cuando el holograma de Cerati no solo interpretó canciones, sino que simuló interacción con sus compañeros, generando la ilusión de su regreso al escenario y provocando la euforia del público.