Taylor Swift enfrenta esta demanda por presunta infracción de marca registrada relacionada con el título de su más reciente álbum, de acuerdo con documentos legales citados por el medio TMZ.
En la demanda, Wade asegura que comenzó a manejar este proyecto en 2014 como nombre de una columna semanal publicada en Las Vegas Weekly, afirmando que registró oficialmente la marca en 2015. En este sentido, argumenta que existe similitud entre “Confessions of a Showgirl” y “The Life of a Showgirl”, señalando que ambas expresiones comparten una estructura comparable y una “impresión comercial general” similar.
Además, señaló que ha realizado una gira con un espectáculo teatral del mismo nombre en el que presenta “relatos sinceros y a menudo humorísticos sobre los retos y las situaciones absurdas de una carrera en la industria del entretenimiento, desde quedarse atrapada dentro de una tarta de cumpleaños gigante hasta imitar una imitadora de Madonna”.
En los documentos judiciales, Maren plantea que el equipo de Swift tendría conocimiento de la legislación sobre marcas registradas y de la existencia de su proyecto propio, sin embargo, aún así, habrían continuado con el uso del título del álbum.
Incluso, la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos rechazó el año pasado la solicitud de Taylor Swift de registrar la marca federal “Life of a Showgirl”, para “actuaciones musicales y servicios de entretenimiento directo”.
La demanda incluye la solicitud de una orden judicial que impida a Taylor Swift, a su equipo de representación, a su discográfica y a sus socios comerciales utilizar la denominación The Life of a Showgirl en productos y servicios. Asimismo, Wade reclama una compensación económica por los presuntos daños derivados del uso del nombre.