El final de Love Story este fin de semana volvió a poner en el centro de la conversación la historia de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, especialmente uno de los escenarios más simbólicos de su relación: su departamento en Tribeca, Nueva York.
En los últimos episodios de la serie, este espacio cobra protagonismo al mostrar el aislamiento de Carolyn, quien evitaba salir debido al constante acoso mediático. Pero en la vida real, la historia de este icónico loft tuvo un giro inesperado tras la muerte de la pareja en 1999.
El departamento de John y Carolyn
John F. Kennedy Jr. adquirió el departamento en 1994 por aproximadamente 700 mil dólares. Se trataba de un elegante loft de dos habitaciones en Tribeca que, tras su boda, se convirtió en el hogar que compartió con Carolyn.
Después del accidente aéreo que terminó con sus vidas, el edificio se transformó en un punto de homenaje durante meses, admiradores dejaron flores, cartas, velas y fotografías en la entrada, convirtiéndolo en un símbolo de duelo colectivo.
El inesperado comprador y sus conexiones
Poco tiempo después, el actor Edward Burns se interesó en la propiedad. Conocido por películas como Los hermanos McMullen, 27 vestidos y su participación en Salvar al soldado Ryan, Burns compró el loft a la familia Kennedy por aproximadamente 2.5 millones de dólares.
El departamento original también fue inmortalizado en pantalla. En 2011, Edward Burns escribió, dirigió y protagonizó la película Newlyweds, que fue filmada en gran parte dentro del mismo loft. Gracias a este material, Ryan Murphy pudo recrear con mayor fidelidad el espacio donde vivieron John y Carolyn en Love Story.
Como último guiño del destino, Burns y Turlington incluso protagonizaron juntos una campaña del icónico perfume Eternity de Calvin Klein, lugar donde Carolyn Bessette trabajó cuando conoció a John. Hoy, ese loft en Tribeca sigue siendo un símbolo cargado de historia. El final de Love Story no solo revive la vida de la pareja, sino también uno de los lugares donde vivieron gran parte de los momentos que nunca saldrán a la luz.