Durante cuatro días, Fashion Space convirtió a Intermoda 85 en un escaparate del diseño de autor mexicano. La conversación no se quedó únicamente sobre la pasarela: en primera fila coincidieron empresarios, directivos, creativos e invitados que acompañaron una programación marcada por el oficio, las nuevas generaciones y la proyección internacional.
Jaime Barba (Presidente de Intermoda) y su esposa Marcela Villalobos. Cortesía Intermoda / Omar Sinsentido y Richie Soria ( emee mgmt)
Ernesto Hernández (Director General de Intermoda) y Paola Hinojos.Cortesía Intermoda / Omar Sinsentido y Richie Soria ( emee mgmt)
Jorge Castellanos y su esposa Luly Ascencio, Brianda Rivas. Cortesía Intermoda / Omar Sinsentido y Richie Soria ( emee mgmt)
Karla Medina, Victoria de la Mora, Victoria Flores, Ivanna Gómez Arzapalo, Daniela de Gómez. Cortesía Intermoda / Omar Sinsentido y Richie Soria ( emee mgmt)
Aldo Haro (Director Creativo 7C) & Ivan Lovilla.Cortesía Intermoda / Omar Sinsentido y Richie Soria ( emee mgmt)
Zully Barba, Ramón Mendoza, Norma Hernández, María Fernanda Barba. Cortesía Intermoda / Omar Sinsentido y Richie Soria ( emee mgmt)
Paola Tanus, Manu Styling, Pepe Gutiérrez. Cortesía Intermoda / Omar Sinsentido y Richie Soria ( emee mgmt)
Monse Rebollar & Paola Tanus. Cortesía Intermoda / Omar Sinsentido y Richie Soria ( emee mgmt)
Patricia Plasencia & Valeria Carrillo.Cortesía Intermoda / Omar Sinsentido y Richie Soria ( emee mgmt)
Alexandra & Alo González. Cortesía Intermoda / Omar Sinsentido y Richie Soria ( emee mgmt)
El evento reunió a perfiles estrechamente vinculados con la industria. Jaime Barba, presidente de Intermoda, asistió acompañado por su esposa, Marcela Villalobos; también estuvieron Ernesto Hernández, director de Intermoda; Jorge Castellanos y su esposa, Luly Ascencio; Daniela de Gómez; e Ivanna Gómez Arzapalo. A ellos se sumaron Aldo Haro, director creativo de Siete Cactus; Paola Tanus y Monse Rebollar fundadoras de Styling Inc; el creador de contenido Manu Styling; y el estilista Pepe Gutiérrez, quienes siguieron de cerca las propuestas presentadas durante Fashion Space.
Una apertura con escala internacional
El primer gran momento llegó con Jesús de la Garsa y su colección Supernova. Semanas después de presentar su trabajo en el Festival de Cannes de la mano de Magnum —en una pasarela curada por Law Roach y con Heidi Klum como anfitriona—, el diseñador regresó a México con una propuesta que llevó el lenguaje de la alta costura al terreno de la artesanía nacional.
Bordados, aplicaciones y acabados realizados a mano dieron forma a siluetas de aire sofisticado. Más que recurrir a la tradición como ornamento, De la Garsa la utilizó como punto de partida para construir una idea actual del lujo mexicano. La colección incluyó una colaboración con Dante, firma de calzado mexicana con la que continuará trabajando rumbo a su próxima presentación durante Paris Fashion Week.
Distintas miradas, una misma escena
La agenda reunió a LC Design, PÊCHE, JOT Madrid, Casa Goñi, Ary Villa, Edith Martín, Hammam, ITESO y Jannette Klein. El resultado fue un recorrido por distintos lenguajes: desde la artesanía y la experimentación hasta la sostenibilidad, la formación académica y el diseño pensado para la vida cotidiana.
Carlos Pineda volvió a apostar por el color, los estampados y las siluetas fluidas que han definido su universo creativo. Su lectura contemporánea del romanticismo confirmó la vigencia de una firma que ocupa un lugar propio dentro del diseño de autor en México.
Almah Blanca llevó a la pasarela una propuesta serena: sastrería contemporánea, prendas funcionales y piezas hechas en México, concebidas para permanecer más allá de una temporada. La sofisticación apareció en la precisión de los cortes y en una estética sin estridencias.
Paulina Luna exploró una feminidad de vocación couture a través del detalle, la confección artesanal y una cuidada selección de textiles. En contraste, y con más de tres décadas de trayectoria, Macario Jiménez recordó por qué su nombre es indisociable de la elegancia mexicana: líneas limpias, cortes precisos y una confección que privilegia la caída y el movimiento.
El golpe final: Oro Vivo
El cierre quedó en manos de Edher Gin, quien presentó Oro Vivo. La colección hizo del dramatismo su mejor argumento: estructuras marcadas, aplicaciones artesanales y plumas construyeron una serie de looks pensados para ocupar el centro de la escena.
La firma, que ha vestido a figuras internacionales como Coco Rocha, llegará con esta colección a New York Fashion Week dentro de la plataforma ROOTS. El anuncio cerró una edición en la que Fashion Space enlazó la escena local con tres de los circuitos más visibles de la moda: Cannes, París y Nueva York.
Intermoda 85 dejó una imagen clara: el diseño mexicano no responde a una sola estética. Su fuerza está en la convivencia entre experiencia y relevo generacional, entre oficio e innovación, y en la capacidad de sus creadores para dialogar con el mundo sin perder su origen.