El desfile de Chanel Alta Costura Primavera-Verano 2026, presentado el 27 de enero en París, volvió a convertir el Grand Palais en mucho más que una pasarela. La maison apostó por un escenario de inspiración onírica —árboles etéreos, tonos rosados y elementos casi surrealistas— que envolvió a los asistentes en un universo sensorial, reafirmando que en Chanel el espectáculo es parte esencial del mensaje creativo.
Bajo la visión de Matthieu Blazy, la colección se presentó como un recorrido poético donde la alta costura dialogó con la naturaleza, la ligereza y el movimiento. Siluetas depuradas, juegos de textura y un trabajo minucioso de los talleres demostraron que la casa mantiene intacta su excelencia artesanal, mientras explora nuevas formas de narrar la moda desde la emoción y la experiencia.
En la primera fila del desfile se dieron cita algunas de las figuras más influyentes del cine y la moda internacional. Dua Lipa y Penélope Cruz protagonizaron uno de los reencuentros más comentados de la temporada, acompañadas por Nicole Kidman, quien reafirmó su estrecha relación con la maison, así como Tilda Swinton, Margaret Qualley, A$AP Rocky y Charlotte Casiraghi. Un front row que confirmó a Chanel como punto de encuentro entre el glamour clásico, la cultura contemporánea y las musas que definen el espíritu de la alta costura actual.