El pan de muerto es uno de esos sabores que nos anuncian la llegada de una tradición muy especial en México. Su aroma a azahar, la suavidad de su masa y su significado dentro de las celebraciones del Día de Muertos lo han convertido en una tradición que trasciende generaciones.
La repostería contemporánea ha encontrado nuevas formas de rendirle homenaje a la receta clásica. Desde delicadas combinaciones cítricas hasta ingredientes inesperados, diferentes chefs han hecho su reinterpretación, con la cual hemos quedado sorprendidas.
En la Ciudad de México, estas tres panaderías de autor ofrecen distintas maneras de disfrutar uno de los grandes protagonistas de la temporada. ¡Conócelas!
La Vitrine, de Sofía Cortina
En esta temporada de Día de Muertos el pan de Muerto es, quizás, el vínculo más tangible que nos conecta con esta tradición ya que no sólo es una pieza de repostería es un alimento donde la masa, el azahar y el azúcar simbolizan el cuerpo, el recuerdo y el afecto de nuestros queridos difuntos y la dulzura de la vida eterna.
Tuvimos la fortuna que, en el corazón de la colonia Roma, en una hermosa casona, la marca de utensilios de cocina HexClad citara a Sofía Cortina, la chef y fundadora de la pastelería La Vitrine, para que nos enseñase a preparar este tradicional pan, pero con un toque vanguardista. Así, la chef elevó la tradición incorporando matices de mandarina y un vibrante toque de limón verde con una masa enriquecida, al final, con crema pastelera bañada en vainilla.
Definitivamente, además de una lección culinaria, nos mostró la refinada y elegante técnica culinaria que utiliza demostrando que la tradición no sólo debe mantenerse, sino también transformarse… deliciosamente.
Panadería Rosetta, de Elena Reygadas
Para Elena Reygadas os procesos artesanales ocupan un lugar fundamental y eso se refleja en Panadería Rosetta, uno de los espacios más reconocidos de la Ciudad de México para quienes disfrutan del pan elaborado con técnicas tradicionales.
Durante la temporada de Día de Muertos, su interpretación apuesta por una masa de fermentación lenta, mantequilla, ralladura de naranja y agua de azahar, una combinación que resalta los aromas y sabores característicos de esta celebración.
Una propuesta que encuentra su sofisticación en la sencillez, donde la calidad de los ingredientes y el cuidado de la elaboración son los verdaderos protagonistas.
Dukkah, de Paloma Solano
Para quienes buscan descubrir una versión diferente del pan de muerto, la propuesta de Paloma Solano en Dukkah explora nuevas posibilidades a través de los ingredientes aromáticos.
La chef incorpora romero a una masa elaborada con mantequilla y azahar, creando un contraste entre las notas herbales y la dulzura tradicional de este pan.
Su propuesta de temporada también contempla versiones rellenas, que ofrecen distintas maneras de disfrutar este clásico mexicano desde una perspectiva contemporánea.
Más allá de los ingredientes, estas tres propuestas reflejan cómo el pan de muerto continúa evolucionando dentro de la gastronomía mexicana, conservando su valor cultural mientras encuentra nuevas formas de conquistar el paladar.