Durante este viaje, la tripulación -encabezada por el comandante Reid Wiseman- protagonizó un momento emotivo que llamó la atención. En pleno vuelo, los astronautas decidieron rendir homenaje a la esposa fallecida del comandante nombrando un cráter lunar en su honor, que fue denominado “Carroll”, en referencia a Carroll Wiseman, en un gesto simbólico que buscaba inmortalizar su memoria en la superficie lunar. La propuesta fue anunciada desde la nave mientras orbitaban la Luna, destacando que dicho cráter puede ser visible desde la Tierra en determinadas condiciones.
Carroll no era una figura pública del ámbito espacial, pero sí una profesional de la salud muy dedicada. Se desempeñaba como enfermera -especialmente en cuidados pediátricos o neonatales- y era madre de dos hijas. Su vida estuvo marcada por el servicio a los demás, lo que hizo aún más significativo el reconocimiento por parte de la tripulación de Artemis II.
Lamentablemente, Carroll Wiseman falleció en el año 2020 a causa de cáncer a los 46 años. Su muerte tuvo un fuerte impacto en la vida del astronauta, quien continuó criando a sus hijas como padre soltero.