Mucho antes de su boda en Windsor y de convertirse en una de las parejas más comentadas de la realeza británica, el príncipe Harry y Meghan Markle vivieron una noche de Halloween que hoy forma parte de los recuerdos más curiosos de su historia de amor. En octubre de 2016, cuando su relación todavía se mantenía fuera del conocimiento público, ambos asistieron a una fiesta en Toronto con una misión: divertirse sin ser reconocidos.
Para conseguirlo, Harry tuvo una idea tan inesperada como cinematográfica: pedirle prestado un disfraz a Tom Hardy, el actor británico que protagonizó Mad Max: Fury Road. La anécdota fue revelada por el propio duque de Sussex en sus memorias, Spare, publicadas en 2023.
El favor que el príncipe Harry le pidió a Tom Hardy
En aquel momento, Meghan vivía en Toronto mientras trabajaba en la serie Suits, y Harry viajó a Canadá para pasar tiempo con ella. La pareja llevaba algunos meses de relación y todavía disfrutaba de cierta privacidad antes de que su romance acaparara los titulares.
En sus memorias, Harry recordó que la celebración tenía temática de apocalipsis y se llevaría a cabo en Soho House, un club privado de Toronto. Como no quería llamar la atención, buscó ayuda para encontrar un disfraz que le permitiera ocultar su identidad.
Fue entonces cuando recurrió a Tom Hardy, a quien consideraba un amigo. El príncipe le pidió prestado el vestuario que el actor había utilizado para interpretar a Max Rockatansky en la película Mad Max: Fury Road, estrenada en 2015.
La respuesta de Hardy, según el relato de Harry, fue preguntar si quería el conjunto completo. El príncipe aceptó encantado y recibió el vestuario antes de viajar desde Reino Unido.
Una vez en casa de Meghan, se probó el disfraz. La reacción de la actriz fue inmediata: Harry contó que ella soltó una carcajada al verlo transformado en el personaje cinematográfico.
El atuendo cumplió su objetivo. De acuerdo con el recuerdo del duque, varios asistentes reconocieron a Meghan durante la fiesta, pero nadie pareció identificar al hombre disfrazado que la acompañaba.
La fiesta de Halloween que compartieron con la princesa Eugenia
La velada no fue únicamente una cita romántica. Harry y Meghan también estuvieron acompañados por la princesa Eugenia, prima del príncipe, y Jack Brooksbank, quien posteriormente se convertiría en esposo de la integrante de la familia real.
El grupo disfrutó de la celebración temática mientras intentaba mantener su identidad fuera de los reflectores. Meghan llevaba un conjunto de inspiración apocalíptica compuesto por una camiseta de camuflaje, pantalones cortos negros rasgados y medias de red.
En sus memorias, Harry describió la fiesta como una noche ruidosa y oscura, precisamente el ambiente que necesitaba para pasar inadvertido. También recordó con humor el atuendo de Meghan, que le dejó una impresión especial.
Años después, la pareja volvió a hablar de aquella experiencia en su docuserie de Netflix, Harry & Meghan, estrenada en 2022. Allí compartieron imágenes de la celebración y recordaron que aquella noche representó una oportunidad para divertirse juntos antes de que su relación quedara expuesta a la atención mediática.
El día en que su romance dejó de ser un secreto
La fiesta adquirió un significado especial porque ocurrió justo antes de que la relación de Harry y Meghan se hiciera pública. En sus memorias, el príncipe explicó que ambos habían recibido información de que la noticia de su romance estaba a punto de aparecer en la prensa.
La expectativa cambió el ambiente de aquella noche: lo que había comenzado como una oportunidad para disfrutar de Halloween sin ser reconocidos se convirtió en uno de los últimos momentos de relativa privacidad de la pareja.
A principios de noviembre de 2016, la relación comenzó a ocupar los titulares internacionales. El 8 de noviembre, el Palacio de Kensington publicó un comunicado en el que Harry confirmó públicamente su noviazgo con Meghan y denunció el trato que ella estaba recibiendo por parte de algunos medios.
La historia avanzaría rápidamente. En noviembre de 2017 anunciaron su compromiso y, el 19 de mayo de 2018, celebraron su boda en la capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor.
Hoy, aquella noche de disfraces forma parte de los recuerdos que ayudan a reconstruir los primeros meses de su romance: una fiesta temática, un favor inesperado de Tom Hardy y una pareja que todavía intentaba encontrar espacios para estar junta lejos de la atención pública.