Barcelona vivió una noche histórica. La Basílica de la Sagrada Familia brilló como nunca antes durante la inauguración de la Torre de Jesucristo, la más alta de las 18 torres concebidas por Antoni Gaudí. El evento, celebrado el 10 de junio de 2026, coincidió con el centenario de la muerte del arquitecto catalán y reunió a miles de personas para presenciar un espectáculo de luces, drones y fuegos artificiales que iluminó el cielo de la ciudad.
Con 172.5 metros de altura, la nueva torre convierte oficialmente a la Sagrada Familia en la iglesia más alta del mundo, un hito alcanzado tras 144 años de construcción. La estructura está coronada por una monumental cruz de vidrio y cerámica que fue diseñada para reflejar la luz tanto de día como de noche, cumpliendo una de las visiones más ambiciosas de Gaudí.
La ceremonia estuvo encabezada por el papa León XIV, quien bendijo la torre durante una misa solemne celebrada en el templo. Tras el acto religioso, la basílica se transformó en el escenario de un impresionante montaje visual que incluyó proyecciones, música, mil drones y una iluminación especial que recorrió la torre hasta llegar a la cruz que domina el perfil de Barcelona.