Alexander Zverev finalmente alcanzó la cima del tenis mundial. El alemán se proclamó campeón de Roland Garros 2026 tras derrotar al italiano Flavio Cobolli en una intensa final disputada a cinco sets, consiguiendo así el primer Grand Slam de su carrera.
Todavía lo estoy asimilando.
La victoria representa uno de los momentos más importantes de su trayectoria, luego de varios intentos fallidos en torneos majors y de haber estado cerca de la gloria en distintas ocasiones. Con este triunfo, Zverev no solo rompió una larga espera personal, sino que también se convirtió en el primer alemán en ganar Roland Garros desde 1937.
Al finalizar el encuentro, el tenista celebró con emoción sobre la arcilla parisina y besó la icónica Copa de los Mosqueteros, un gesto que simbolizó años de trabajo, sacrificio y perseverancia. Con este histórico resultado, Alexander Zverev suma el título más importante de su carrera y consolida su lugar entre las grandes figuras del tenis actual.