Minutos antes del silbatazo inicial en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el tenista español Carlos Alcaraz y la actriz y modelo surcoreana Hoyeon se encargaron de ingresar el preciado galardón al terreno de juego en una ceremonia que captó la atención de millones de aficionados.
La aparición de Alcaraz fue uno de los momentos más esperados del protocolo previo a la final. El número uno del tenis mundial y declarado aficionado de la selección española transportó el trofeo dentro del exclusivo baúl diseñado por Louis Vuitton, marca que desde 2010 se encarga de crear el estuche oficial para proteger el máximo premio del futbol mundial durante sus traslados.
El actual trofeo pesa 6.175 kilogramos y mide 36.8 centímetros de altura. Está elaborado con oro macizo de 18 quilates y cuenta con una base decorada con malaquita, una piedra semipreciosa de color verde que le da su distintivo acabado. El diseño representa a dos figuras humanas levantando el planeta Tierra, una obra creada por el escultor italiano Silvio Gazzaniga e introducida para el Mundial de 1974.
Aunque el valor simbólico del trofeo es incalculable, especialistas estiman que su costo de producción ronda los 242 mil 700 dólares, equivalentes a aproximadamente 4.5 millones de pesos mexicanos.
Cabe destacar que el trofeo original permanece bajo resguardo permanente en Zúrich, Suiza. El equipo campeón únicamente lo sostiene durante la ceremonia de premiación y posteriormente recibe una réplica oficial bañada en oro.