Diversos especialistas en rendimiento deportivo y publicaciones enfocadas en deporte han destacado que el delantero presenta indicadores de salud y recuperación superiores al 99% de la población general, gracias a un riguroso estilo de vida basado en la alimentación, el sueño y el entrenamiento.
Erling Haaland nació el 21 de julio de 2000 en Leeds, Inglaterra, mientras su padre, el exfutbolista Alf-Inge Haaland, jugaba en la Premier League. Sin embargo, representa a la selección nacional de Noruega, país donde creció y desarrolló su carrera futbolística.
Tras destacar en clubes como Molde, Red Bull Salzburgo y Borussia Dortmund, Haaland llegó al Manchester City, donde se consolidó como uno de los delanteros más letales del planeta. Su potencia física, velocidad y capacidad goleadora lo han convertido en una de las figuras más importantes del futbol contemporáneo.
La fama de Haaland como uno de los atletas más saludables del mundo no es casualidad. Expertos en rendimiento deportivo han destacado que el noruego sigue protocolos extremadamente estrictos de recuperación y nutrición, incluyendo jornadas de sueño que alcanzan entre 10 y 11 horas diarias, además de siestas programadas para optimizar la regeneración muscular.
Su alimentación también es muy saludable, ya que el delantero consume alrededor de 6,000 calorías al día, priorizando proteínas de alta calidad, pescado, carne, vísceras, frutas y alimentos mínimamente procesados. Además, utiliza tecnologías para monitorear el sueño, la exposición a la luz y otros indicadores fisiológicos que le permiten mantener un rendimiento de élite.
Por otro lado, la selección de Noruega llamó la atención internacional al trasladar cientos de kilogramos de alimentos desde su país hasta su campamento en Estados Unidos. Diversos reportes señalaron inicialmente que el equipo había llevado cerca de 900 o incluso 1,000 kilogramos de alimentos para evitar consumir productos estadounidenses, por la necesidad de mantener la rutina alimenticia habitual de los futbolistas.
Entre los productos trasladados por la delegación noruega destacaron alrededor de 300 kilogramos de salmón y trucha, 100 kilogramos de halibut, además de quesos tradicionales noruegos como el brunost y el jarlsberg.