Cuando Carolyn Bessette-Kennedy se casó con John F. Kennedy Jr. en 1996, no sólo protagonizó una de las bodas más discretas y comentadas de la década, sino también creó uno de los vestidos de novia más influyentes de la moda. Casi treinta años después, la nueva serie American Love Story decidió revivir ese momento histórico con una recreación perfecta del diseño.
El vestido original, creado por Narciso Rodriguez, rompía por completo con la estética de los años noventa. En lugar de encaje, volumen o bordados excesivos, Carolyn eligió un diseño minimalista de satén color marfil, tirantes finos y una silueta limpia. Era elegante, sencillo y moderno, una combinación que terminó definiendo el estilo de toda una generación.
Para la serie, el equipo de vestuario se enfrentó al reto de recrear una pieza que, aunque parece simple a primera vista, depende completamente de la precisión del corte y del movimiento de la tela. Los diseñadores estudiaron fotografías de archivo, vídeos de la boda en Cumberland Island y referencias del trabajo original de Rodriguez para lograr una versión lo más parecida posible, con el velo largo de tul transparente y el peinado que Carolyn llevó aquel día.
“La boda de JFK Jr. y Carolyn: Las cintas perdidas [...] Mi equipo y yo lo vimos probablemente cien veces” nos cuenta Mance diseñador de vestuario. Para crear el look final que luce la actriz Pidgeon, Mance decidió unir dos piezas en un solo diseño: un vestido lencero color champán como base y, encima, una capa transparente decorada con cuentas. “Cosimos a mano los dos vestidos mientras ella lo llevaba puesto, y luego dijimos: ‘¡Muy bien, ahora a rodar!’”.
Mance estudió los tapes perdidos, “teníamos que ver cómo se movía y cómo caía cuando bailaba, cuando caminaba, cómo pateaba [...] “Es, sin duda, uno de los vestidos de novia más icónicos y fotografiados de todos los tiempos”, dice Mance. “Quería simplemente trabajar en silencio y rendir homenaje a Narciso, hacerle justicia a él y a su hermoso trabajo”. cuenta Mance.
Casi tres décadas después, el diseño sigue siendo una referencia constante en el mundo de las bodas. Y ahora, gracias a American Love Story, una nueva generación podrá descubrir por qué el vestido de Carolyn Bessette-Kennedy sigue siendo uno de los más icónicos de la historia.