A casi dos años de la muerte de Liam Payne, han salido a la luz nuevos detalles sobre el destino de la fortuna que dejó el cantante británico. De acuerdo con documentos judiciales revelados recientemente, Bear Grey Payne, el hijo que tuvo con la cantante Cheryl Cole, fue nombrado el único beneficiario de su patrimonio, estimado en alrededor de 28 millones de dólares.
Una muerte inesperada sin papeles en orden
El exintegrante de One Direction falleció en octubre de 2024 sin haber dejado un testamento formal. Debido a ello, la distribución de sus bienes quedó sujeta a las leyes de sucesión del Reino Unido, que establecen que los hijos tienen prioridad en la herencia cuando no existe un documento legal que indique lo contrario.
Su herencia
Según los reportes, el patrimonio de Payne incluiría propiedades, inversiones, regalías musicales y otros activos acumulados durante su exitosa carrera en la industria del entretenimiento. Aunque Bear heredará la totalidad de la fortuna, el dinero permanecerá protegido a través de un fideicomiso hasta que alcance la mayoría de edad.
La administración de los bienes quedó en manos de Cheryl Cole, madre del menor, junto con el abogado Richard Bray, quienes tendrán la responsabilidad de supervisar y proteger el patrimonio hasta que Bear pueda acceder legalmente a él.
La noticia ha generado una fuerte reacción entre los seguidores del artista, quienes han destacado que el cantante siempre expresó públicamente el profundo amor que sentía por su hijo. En distintas entrevistas, Liam Payne habló sobre la importancia de Bear en su vida y el deseo de asegurarle un futuro estable.
Con esta decisión legal, el legado económico del cantante queda oficialmente destinado a su único hijo, quien se convertirá en el heredero de una de las fortunas más importantes surgidas de la generación de artistas que marcó una era con One Direction.