Jennifer Lopez es una de las artistas que más ha trabajado, pues no sólo ha protagonizado una gran variedad de películas, también se ha subido a los escenarios más importantes de la industria musical, cosechando un gran éxito que la han llevado a seguir vigente a sus 56 años.
Sin embargo, la propia actriz y cantante ha reconocido que gran parte de su éxito ha estado impulsado por una intensa autoexigencia, y esa dedicación absoluta a su carrera estuvo a punto de pasarle factura, pues detrás del glamour, los reflectores y los logros profesionales, Jennifer también enfrentó una severa crisis de salud.
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La crisis de salud que vivió Jennifer Lopez en pleno éxito
Durante una conversación para el pódcast SmartLess, Jennifer recordó que en 2002, durante uno de los momentos más exitosos de su carrera, sufrió una grave crisis de salud causada por el exceso de trabajo y la ambición desmedida.
“Estaba haciendo Nunca más, creo que ya llevaba como cuatro películas seguidas. Además, había grabado mi segundo disco, el álbum J.Lo, que fue un éxito enorme”, Contó Jennifer, mientras recordaba también el gran compromiso y la entrega que tenía con cada uno de esos proyectos.
“Estaba rodando todos los días durante horas y horas. Después me iba al estudio por la noche y, los fines de semana, tenía promociones, grabaciones de videoclips o cualquier otra cosa. Y recuerdo que ni siquiera me di cuenta de que llevaba unos 98 días seguidos trabajando sin descansar ni un solo día”, confesó la artista.
El colapso que vivió Jennifer Lopez en el set de Nunca Más
Ese episodio la obligó a detenerse por completo y marcó un antes y un después en su vida, llevándola a replantear sus prioridades y su forma de afrontar el éxito, la actriz incluso compartió a detalle el momento en que colapsó en el set Nunca Más.
“Cada vez que caminaba hacia el set empezaba a notar que el corazón se me aceleraba un poco. Y llegó un momento en el que pensé: ‘Vaya, qué nerviosa estoy’”.
La actriz incluso tuvo que sincerarse con su co-estrella, la pequeña nila que interpretaba a su hija en la trama: “Lo siento, cariño, hoy me encuentro un poco rara. Estoy un poco cansada o algo. Pero la verdad es que no estaba bien”.
Cuando regresó a su camerino tras el final del día, el extremo cansancio que sentía Jennifer, se transformó en una experiencia terrorífica: “De repente no podía ver, era como si algo me hubiera tapado los ojos y no pudiera enfocar ni moverme”, insistió al recordar el pánico de verse privada de sus sentidos. “Estaba completamente paralizada”.
Tras ser hospitalizada y descartar problemas neurológicos, los médicos concluyeron que Jennifer había sufrido un colapso provocado por el agotamiento extremo, ella temió estar atravesando un problema de salud mental, pero los especialistas le explicaron que su cuerpo simplemente se había apagado como consecuencia del exceso de trabajo, recomendándole reducir drásticamente el ritmo de sus actividades.