Christopher Nolan no escatimó esfuerzos para dar vida al universo de La Odisea. Una de las secuencias más impactantes de la película, el descenso de Odiseo al inframundo de Hades, fue filmada en las playas de arena negra de Islandia, un escenario natural tan imponente como desafiante.
Lejos de un set tradicional, el director eligió una de las zonas más remotas del país para recrear el reino de los muertos. El clima extremo, las condiciones impredecibles y el difícil acceso convirtieron la filmación en un auténtico reto logístico. Sin embargo, para Nolan, conocido por privilegiar locaciones reales sobre efectos digitales, el esfuerzo era parte de la visión.
La producción reunió a cientos de extras caracterizados como las sombras del inframundo, quienes desfilaron completamente vestidos antes de comenzar el rodaje. Entre los vestuarios más llamativos destacó la armadura de Agamenón, diseñada por la reconocida diseñadora de vestuario Ellen Mirojnick, ganadora del Emmy por Behind the Candelabra.
La Odisea es la primera película de la historia filmada íntegramente con cámaras IMAX Film, bajo la dirección de fotografía del ganador del Oscar Hoyte van Hoytema, colaborador habitual de Christopher Nolan en títulos como Interstellar, Dunkirk, Tenet y Oppenheimer.
Conforme caía la noche sobre las playas volcánicas de Islandia, el equipo de iluminación preparó la escena mientras el elenco principal ensayaba sus diálogos y recibía sus utilerías. Solo cuando cada departamento estaba listo, Christopher Nolan tomaba el control de la cámara para comenzar a rodar, fiel a su meticuloso estilo de trabajo.
La elección de Islandia no solo aporta un realismo visual difícil de replicar en estudio, sino que refuerza el tono épico y sobrenatural de una de las secuencias más esperadas de La Odisea, una película que promete llevar la obra de Homero a una escala cinematográfica sin precedentes.