Un carrusel aparentemente inocente fue suficiente para encender las alertas. David Beckham compartió una serie de imágenes con los momentos más importantes de su 2025: celebraciones con sus hijos, su nombramiento como caballero, su cumpleaños número 50 y encuentros con figuras como Tom Cruise. Sin embargo, hubo una ausencia que no pasó desapercibida: Brooklyn Beckham no apareció en ninguna de las fotos.
La falta de Brooklyn en un recuento tan personal reforzó el distanciamiento entre el primogénito y la familia Beckham. Poco después, David publicó una historia con una fotografía antigua de Brooklyn, acompañada del mensaje “Los quiero mucho a todos”, un gesto que muchos interpretaron como una señal directa de afecto… y de llamado.
Entre todas las publicaciones, una imagen destacó por su carga emocional: David posando con sus cuatro hijos junto a la frase “Ustedes son mi vida, los amo a todos, con amor papá. Por el 2026”. Un mensaje claro, público y difícil de ignorar. Para muchos, fue una manera sutil de extender una mano y dejar claro que, pese a las diferencias, la puerta sigue abierta.
El silencio que también habla
Mientras David compartía varias imágenes familiares en sus historias, Victoria Beckham solo reposteó una: la que incluía a Brooklyn, acompañada de un corazón. Un gesto mínimo, pero significativo, que reforzó la idea de que el tema es delicado y profundamente emocional.
¿Reconciliación en pausa?
Por ahora, todas las miradas apuntan a Brooklyn, quien parece estar más cercano a la familia de su esposa, Nicola Peltz, que a los Beckham. El carrusel de David, más que un resumen del año, se leyó como un mensaje de cierre de ciclo y una invitación abierta para el 2026. El afecto sigue ahí. La reconciliación, sin embargo, parece depender de una sola persona.