Durante un encuentro con la prensa, Erika Buenfil explicó que por ahora prefiere dejar que las cosas fluyan, mientras celebra la buena relación que su hijo ha construido con su familia paterna. Además, dejó claro que no existe un plan para reunirse con el empresario y que siempre ha preferido que las situaciones se acomoden con el paso del tiempo.
“Ese sería el siguiente capítulo. Cuando suceda, se enterarán”, dijo la actriz, quien también contó que se siente feliz por el momento que vive su hijo, quien en los últimos meses ha fortalecido el vínculo con su papá e incluso con sus medias hermanas, Isabella y Victoria, con quienes ha compartido fotos de sus convivencias familiares.
Cabe recordar que Erika y Ernesto, hijo del expresidente de México, Ernesto Zedillo, mantuvieron una relación a principios de la década de los 2000. De esa relación nació Nicolás, a quien la actriz crió principalmente como madre soltera, hasta que con el paso de los años retomó el contacto con su padre y comenzó a convivir con su familia paterna sin que Erika se opusiera a dicho acercamiento, ya que considera importante que su hijo construya la relación que desee con su padre.
Nicolás conoció por primera vez a su papá, cuando tenía 14 años, apenas unos días después de cumplir años el 13 de febrero. Tuvo que pasar parte de su vida hasta que ambos se conocieron en persona.
Según ha contado Erika, fue Ernesto quien buscó a Nicolás por teléfono y le expresó su deseo de conocerlo. La actriz decidió respetar la decisión de su hijo y permitió que el primer encuentro ocurriera sin su presencia.