Galilea Montijo decidió irse a vivir con su padre, Fernando Reina Iglesias, en Acapulco. La conductora confesó que la noticia la devastó emocionalmente, aunque con el tiempo entendió que debía respetar la voluntad de su hijo.
La presentadora recordó que Mateo, cuando tenía alrededor de 11 años, se acercó a decirle que quería mudarse con su papá, y la petición la tomó por sorpresa.
“Mamá me quiero ir a vivir con mi papá”, recordó Galilea que le dijo a su hijo, confesando que en ese momento sintió que estaba muerta en vida”.
La conductora explicó que la decisión no fue producto de un conflicto familiar ni de una mala relación entre ellos. Según relató, fue el propio Mateo quien expresó su deseo de vivir con su padre en Acapulco, y tras conversar la situación, tanto ella como Fernando Reina Iglesias acordaron respetar la decisión de su hijo y priorizar su bienestar.
Galilea dijo que pese al dolor que le causó la separación física, siempre buscó mantener una relación sana y cordial con su exesposo después de su divorcio en 2023, evitando que sus diferencias afectaran a Mateo.
La conductora también reveló que atravesó un proceso muy complicado para aceptar el llamado “nido vacío”, por lo que decidió acudir a terapia psicológica. Según contó, la terapeuta le ayudó a comprender que la elección de Mateo no significaba falta de amor hacia ella, sino una etapa natural en la vida de su hijo y una oportunidad para fortalecer el vínculo con su padre.