Rosalía nunca ha ocultado la magnitud de LUX. Su cuarto álbum de estudio marcó un cambio radical respecto a MOTOMAMI. Si aquel proyecto apostaba por el minimalismo, esta nueva etapa fue concebida desde una intención “maximalista” e incluso “brutalista”, según ha explicado la propia artista.
Solo voy a decir que estamos muy fuera de presupuesto. Eso es todo lo que voy a decir.
Para la española, el gasto parece ser una consecuencia de mantenerse fiel a la visión que imaginó desde el principio. Mientras ella asegura sentirse tranquila y satisfecha con el resultado, reconoce que detrás de cámaras la situación se vive de manera diferente.
Yo estoy en paz, estoy bien, porque estoy feliz. La visión está ahí, pero mi equipo quizá no esté tan en paz. Mi mamá puede estar un poco asustada. [...] Esto pasó con el álbum, e imagínate con la gira.
No resulta difícil entender por qué. La creación de LUX involucró alrededor de tres años de trabajo, extensas sesiones de estudio y una producción de enormes dimensiones. Rosalía trabajó durante dos años en estudios de Los Ángeles y llevó parte de la música hasta la London Symphony Orchestra. La cantante ya había admitido que sacar adelante el disco requirió auténticos “malabares”.