Muchos antes de que Ryan Reynolds se convirtiera en uno de los actores más influyentes de Hollywood, vivió una experiencia que pudo haber cambiado por completo su vida, el esposo de Blake Lively sufrió un accidente cuando sólo tenía 18 años.
El actor que consolidó su carrera con películas como Deadpool, La propuesta o Linterna verde, confesó que fue atropellado por un conductor ebrio en Vancouver, la ciudad que lo vio crecer.
Ryan Reynolds confiesa que sufrió accidente a los 18 años causado por un conductor ebrio
Fue durante una conversación con su amigo Rob Mac, para la revista GQ, donde Ryan habló de la decisión que tomó aquel día donde sufrió fuertes lesiones a causa de un conductor ebrio, y que pudo haber transformado su vida por completo.
“Cuando tenía 18 años, salí de un bar y me había tomado una cerveza”, recordó, y aunque su casa estaba a solo unas cuadras de distancia, optó por no manejar: “Pensé: ‘¿Sabes qué? No voy a conducir a ningún lado. Aunque esté a cuatro cuadras de casa, de ninguna manera’”, explicó.
Sin embargo, lo que pareció haber sido una decisión mucho más segura, terminó por dar un giro inesperado que lo mandó al hospital con severas lesiones: “En cambio, me di la vuelta, empecé a cruzar la calle y fui atropellado por un conductor ebrio”, contó.
Reynolds recuerda que estuvo internado durante un mes en el hospital debido a las fuertes lesiones que le causó el impacto del auto: “Me rompí todos los huesos del lado izquierdo”, aseguró el actor. “Me golpeó tan fuerte que su coche quedó inservible”.
Aunque rara vez habla de ese episodio, Ryan reveló que despertó tres días después del accidente y encontró a su padre acompañándolo en el hospital.
“Supongo que había estado vomitando mientras estaba inconsciente. Y nada dice ‘amor’ como bañar a alguien con vómito de tres días. Empapé al hombre de pies a cabeza con mi vómito”, recordó con el humor negro que caracteriza muchas de sus anécdotas.
Las secuelas que le dejó el accidente a Ryan Reynolds
La recuperación de Reynolds fue larga y dejó secuelas permanentes, pero eso no le impidió desarrollar una exitosa carrera en Hollywood y asumir exigentes papeles de acción, como su icónico personaje de Deadpool.
“Realmente me gusta la fisicalidad en las películas”, declaró a Variety en 2022. “Creo que es importante hacer tanto de eso por ti mismo como sea posible. Pero me hago a un lado cuando hay algo que es demasiado peligroso y hay un profesional entrenado listo para hacerlo”.
Con el paso del tiempo, sin embargo, Reynolds admite que la edad lo ha obligado a ser más cuidadoso. “No puedes tomar Advil como si fuera cereal”, bromeó el actor. “Las cosas empiezan a doler. Después de cumplir 35 años, ser lanzado contra el cemento ya no es tan divertido. He sido ascendido al infierno”.