Selena Gomez está dejando claro que no tiene intención de vivir anclada al pasado. A sus 34 años, la protagonista de Only Murders in the Building habló sobre los comentarios que constantemente comparan su apariencia actual con la que tenía en 2016, una época que se ha convertido en objeto de nostalgia entre sus seguidores en redes sociales.
Creo que la gente siempre quiere que me vea como antes, y eso simplemente no va a pasar. [...] Envejecer ha sido muy divertido. No tengo miedo en absoluto. Me encanta hacerme mayor. Sí, las cosas van a cambiar y algunas cosas se van a caer, pero estás viva…
En entrevista con People, Selena reconoció que entiende el cariño que existe alrededor de aquella etapa, pero considera que algunas personas parecen esperar que continúe luciendo exactamente igual. Sin embargo, recordó que detrás de las fotografías que hoy generan nostalgia existía una realidad mucho más compleja y describió 2016 como un periodo agitado de su vida.
Creo que la gente siempre quiere que me vea como antes, y eso simplemente no va a pasar.
Las comparaciones sobre su apariencia también llegan después de años en los que Selena Gomez ha hablado públicamente de su diagnóstico de lupus, una enfermedad autoinmune que ha tenido importantes consecuencias en su salud. La cantante incluso recibió un trasplante de riñón en 2017 debido a complicaciones relacionadas con la enfermedad y, en distintas ocasiones, ha explicado que su condición y los tratamientos que recibe pueden provocar fluctuaciones en su peso.
Sin embargo, su postura es que no busca recuperar la versión de sí misma de hace diez años, sino aceptar y disfrutar quién es actualmente.