La actriz estadounidense Selma Blair se declaró no culpable de los cargos de agresión presentados en su contra tras un altercado registrado a bordo de un vuelo comercial de Delta Air Lines que cubría la ruta entre Los Ángeles y Nueva York. El caso, que trascendió masivamente en las últimas horas, ha generado amplio revuelo debido a la gravedad de los señalamientos y la posterior comparecencia judicial de la intérprete.
El incidente en pleno vuelo y la intervención hospitalaria
De acuerdo con los reportes oficiales y la investigación preliminar, el altercado comenzó en el aire cuando la aeronave se aproximaba a su destino. El piloto notificó a la torre de control sobre una pasajera conflictiva que presuntamente agredió físicamente a dos auxiliares de vuelo —quienes resultaron con lesiones—, lo que obligó a inmovilizarla a bordo.
Tras el aterrizaje, la actriz fue detenida por la policía y trasladada al Jamaica Hospital Medical Center para una evaluación. Durante su estancia en el centro médico, las autoridades indicaron que se produjo un nuevo forcejeo en el que Blair presuntamente pateó en el pecho a una enfermera.
La postura de la defensa y la decisión judicial
Durante su presentación ante el tribunal este lunes, los representantes legales de la actriz argumentaron que la conducta de Blair no fue intencional. Según explicó su equipo de defensa, la intérprete experimentó un cuadro severo de desorientación y confusión provocado por una combinación de agotamiento extremo, un golpe en la cabeza sufrido durante el vuelo y la falta de suministro de su medicación habitual para la esclerosis múltiple.
Por su parte, la jueza Indira Khan fijó una fianza de 20,000 dólares en efectivo o 60,000 en caución, la cual fue cubierta para permitir su libertad provisional. Durante la audiencia, la magistrada enfatizó que el proceso se regirá bajo los procedimientos ordinarios sin tratos preferenciales por su estatus de celebridad, dictando además una medida de protección a favor de la enfermera agredida
En paralelo a los cargos estatales por los altercados con el personal médico y de seguridad, el caso continúa bajo la lupa de las autoridades federales en Brooklyn, con una próxima audiencia programada en la agenda judicial.