En 2023, Shakira fue condenada por un supuesto fraude fiscal tras llegar a un acuerdo con la justicia española, aceptando una pena de tres años de cárcel, sin ingresar a prisión, pagando una multa de 7,3 millones de euros por impuestos no pagados entre 2012 y 2014.
La Fiscalía sostuvo que la cantante fingió vivir en Bahamas cuando en realidad residía en Barcelona junto a su familia, dejando de pagar 14,5 millones de euros; sin embargo, las cosas han cambiado para Shakira, pues acaba de ganar la batalla legal que ha sostenido durante 8 años.
Shakira gana batalla legal contra la Hacienda española y recibirá 60 millones de euros
Shakira obtuvo una importante victoria judicial después de que la Audiencia Nacional fallara a su favor tras más de ocho años de disputa con la Agencia Tributaria, donde la cantante defendía que en 2011 no residía fiscalmente en España.
El fallo judicial anuló una resolución emitida en 2021 y determinó que Hacienda no pudo demostrar que Shakira hubiera pasado más de 183 días en España, requisito clave para considerarla residente fiscal.
Además, la sentencia ordena devolverle más de 55 millones de euros, incluyendo intereses y costas procesales, que ascienden a cerca de 60 millones de euros.
Shakira reacciona al fallo que demuestra su inocencia ante Hacienda
Tras darse a conocer el nuevo dictamen, Shakira reaccionó con un fuerte comunicado en el que condena el trato recibido durante estos 8 años en los que trató de demostrar su inocencia:
“Después de más de ocho años soportando un señalamiento público brutal, campañas orquestadas para destruir mi reputación y noches enteras sin dormir que terminaron afectando a mi salud y al bienestar de mi familia, por fin la Audiencia Nacional ha puesto las cosas en su sitio. Nunca hubo fraude, y la propia Administración nunca pudo demostrar lo contrario, sencillamente, porque no era cierto”, ha expresado la cantante.
La cantante también lamentó el desgaste personal y mediático que sufrió desde el inicio de la investigación:
“Aun así, durante casi una década, se me ha tratado como culpable. Se ha filtrado, distorsionado y amplificado cada paso del proceso, y se ha utilizado mi nombre y mi figura pública para enviar un mensaje amenazante al resto de contribuyentes”.
Ha concluido su comunicado con un fuerte mensaje, en el que espera que su experiencia sirva a otros contribuyentes que esté enfrentando una situación similar a la suya:
“Hoy esa narrativa cae, y lo hace con la fuerza de una sentencia. Mi mayor deseo es que este fallo siente un precedente para Hacienda y sirva a los miles de ciudadanos anónimos que cada día son abusados y aplastados por un sistema que presume su culpabilidad y los obliga a demostrar su inocencia desde la ruina económica y emocional. A ellos va dedicada esta victoria”.