La Ciudad de México se ha consolidado como uno de los destinos gastronómicos más importantes del mundo. Más allá de los restaurantes con largas listas de espera y los nombres que dominan las redes sociales, existen espacios menos conocidos que sorprenden por su creatividad, técnica y personalidad. Algunos incluso han sido reconocidos por la Guía Michelin, mientras que otros permanecen como auténticos secretos entre quienes disfrutan descubrir nuevos sabores.
Momiji
Sierra Madre 216, Lomas de Chapultepec
Escondido en el corazón de Lomas de Chapultepec, Momiji ofrece una experiencia íntima que combina influencias japonesas, italianas y panameñas. Liderado por los chefs Cristina Hanhausen y Raymundo Pérez —finalistas del San Pellegrino Young Chef Academy—, el restaurante propone un menú donde cada platillo cuenta una historia.
El patacón de atún es una tostada que en vez de ser tostada de maíz es plátano macho, representa muy bien lo que somos, lleva muchas técnicas, procesos y sabores. Es una tostada que nos toma seis horas.
Entre sus imperdibles destacan la carimañola rellena de ragú de cachete de res, los gyozas de rib eye, el ramen preparado durante más de 18 horas y un delicado chawanmushi. Es el lugar perfecto para quienes buscan una experiencia gastronómica fuera de lo común.
Jowong
Pachuca 51, Condesa
En la colonia Condesa, Jowong ha llamado la atención por reinterpretar la cocina coreana utilizando ingredientes mexicanos de temporada. Reconocido por segundo año consecutivo por la Guía Michelin en la categoría Bib Gourmand, el restaurante apuesta por compartir los platillos al centro de la mesa.
Todo el tiempo estamos checando como productores locales para tener como esta mezcla de ingredientes mexicanos, tener como lo mejor de México y poderlo integrar con la base de los ingredientes coreanos.
El menú incluye desde banchan tradicionales y ensaladas con un giro coreano hasta platos como el crudo de salmón, camarones asados, esquites crujientes y ejotes tatemados con romesco de gochujang. Una propuesta que mezcla tradición asiática con productos locales de manera sorprendente.
Chabela
Calle Gral. Juan Cano 59, San Miguel Chapultepec II Secc, Miguel Hidalgo
Aunque muchos podrían pensar que Chabela es un restaurante español, su propuesta va mucho más allá. Su cocina toma inspiración de distintas regiones de Europa y presenta un menú pensado para compartir, donde cada plato destaca por su ejecución y presentación.
Uno de los favoritos es el kebab de res, además de una selección de pequeñas tapas cuidadosamente elaboradas. Cada detalle, desde el emplatado hasta la combinación de sabores, convierte la visita en una experiencia visual y gastronómica.
Enrico Caruso
Avenida Miguel Angel de Quevedo 1144 planta baja
Si eres amante de la cocina italiana, Enrico Caruso merece una visita. Su pizza La Caruso, preparada con salsa de tomate, queso, burrata, pesto y jamón serrano, destaca por una masa ligera y perfectamente fermentada que difícilmente tiene comparación en la Ciudad de México.
Antes del plato fuerte, vale la pena pedir la burrata con higos, una combinación que roba protagonismo desde el primer bocado, así como los calamares, que completan una experiencia italiana auténtica y muy bien ejecutada.
Cobarde
Coahuila 143, Roma Norte
Lo que antes era un espacio prácticamente secreto hoy abre sus puertas a quienes buscan descubrir una de las propuestas más interesantes de la ciudad. Cobarde fue reconocido el año pasado por la Guía Michelin gracias a una cocina que fusiona sabores del Medio Oriente y Asia con ingredientes mexicanos.
Entre los platillos más destacados se encuentran sus carnes rostizadas, servidas con un espectacular pan especiado elaborado para acompañar cada preparación. Una propuesta que demuestra cómo distintas culturas pueden convivir en un mismo menú sin perder identidad.
Los secretos gastronómicos mejor guardados de la Ciudad de México
En una ciudad con miles de restaurantes, estos cinco lugares demuestran que las experiencias más memorables muchas veces se encuentran lejos de los sitios más famosos. Ya sea un speakeasy escondido, un bistró coreano reconocido por Michelin, una cocina europea para compartir o una pizzería que redefine la masa perfecta, cada uno ofrece una razón distinta para redescubrir la escena culinaria de la Ciudad de México.