En el universo de las redes sociales, donde los influencers parecen dominar cada tendencia, una inesperada protagonista ha logrado abrirse paso entre las grandes figuras de la moda. Se trata de Samantha, una galga afgana que ha conquistado Instagram gracias a sus sofisticadas sesiones fotográficas, en las que posa como si fuera una auténtica supermodelo.
Detrás de la cuenta @afghanhoundinthecity está Bethany Plevri, creativa y dueña de Samantha, quien ha convertido a su mascota en el centro de un proyecto visual que combina moda, diseño, arquitectura y fotografía editorial. El resultado son imágenes tan cuidadas que bien podrían pertenecer a las páginas de una revista de lujo.
Una musa de cuatro patas
Lejos de limitarse a posar con accesorios, Samantha protagoniza producciones inspiradas en las campañas de las principales casas de moda, como Ferragamo, Hermés,Sephora y más. Bolsos de diseñador, abrigos estructurados, escenarios minimalistas y una dirección de arte impecable han hecho que su perfil destaque entre los amantes de la moda y la fotografía.
Su elegante silueta, característica de la raza Afghan Hound, y su porte natural han contribuido a que muchos usuarios la describan como una verdadera “supermodelo canina”. Cuenta con más de 200 mil seguidores en Instagram, además de haber protagonizado portadas digitales de revistas de moda.
Un proyecto que une moda, arte y arquitectura
Bethany Plevri ha explicado que el objetivo de @afghanhoundinthecity es explorar la relación entre la estética, los espacios y el diseño a través de Samantha. Cada publicación está cuidadosamente planeada para crear composiciones donde la arquitectura, la iluminación y el vestuario dialogan entre sí, convirtiendo cada fotografía en una pieza editorial.
Gracias a esta propuesta, Samantha ha captado la atención de medios especializados y de amantes de la moda alrededor del mundo, quienes siguen de cerca sus nuevas publicaciones.
Más allá de su popularidad en redes sociales, Samantha se ha convertido en un ejemplo de cómo la creatividad puede transformar un perfil de mascotas en un proyecto artístico con identidad propia.