El diseñador italiano presentó su primera colección Haute Couture Otoño-Invierno 2026 durante la Semana de la Alta Costura de París, en un desfile que rindió homenaje al legado arquitectónico de Cristóbal Balenciaga, al tiempo que imprimió un sello romántico y sofisticado que convirtió a Piccioli en una de las figuras más influyentes de la moda contemporánea.
Tras su salida de Valentino y su nombramiento como director creativo de Balenciaga, el debut de Pierpaolo era uno de los momentos más esperados del calendario de la alta costura. La colección dejó atrás la estética urbana que caracterizó la era de Demna y apostó por una visión más refinada, centrada en la artesanía, la construcción de prendas y el volumen estructural.
Las siluetas destacaron por sus enormes capas, vestidos con bajos abombados, abrigos de cachemira implecablemente confeccionados, guantes largos de piel y pantalones bordados con plumas de avestruz. El desfile se realizó en los jardines de la Cité Universitaire de París, con una pasarela circular que permitió apreciar desde todos los ángulos la complejidad técnica de cada diseño.
Uno de los momentos más emotivos llegó al final de la presentación, cuando Pierpaolo salió a saludar acompañado por cerca de 30 integrantes de su equipo creativo, todos vestidos con batas blancas en homenaje al trabajo de los talleres de alta costura que hicieron posible la colección. Entre los asistentes estuvo Demi Moore y Cynthia Erivo.