Chicharito Hernández y Sarah Kohan iniciaron su romance en 2018 y se casaron en marzo de 2019, en ese mismo año nació su primer hijo, Noah, mientras que en octubre de 2020 llegó su hija Nala, sin embargo, meses después del nacimiento de la menor se separaron.
Tras la separación, Sarah regresó a Australia junto a sus hijos. En aquel momento también trascendieron diferencias legales entre ambos relacionados con el divorcio y la manutención de sus hijos. Desde entonces, ambos han mantenido un perfil discreto respecto a su vida privada.
En una reciente entrevista, Javier Hernández explicó que atravesó una etapa profunda de crisis emocional durante 2020, marcada por la muerte de su abuelo y el distanciamiento de su familia.
El delantero mexicano reconoció que cometió errores en la relación y asumió la responsabilidad por el fracaso de su matrimonio y dijo que en ese momento no estaba siendo la persona que quería ser.
“No era la mejor pareja que necesitaba ser, no era el mejor padre que quería ser. No era un gran amigo. No era el gran ser humano que quería ser”.
También dijo que ambos atravesaban momentos personales difíciles, “creo que los dos no estábamos en nuestro centro, no estábamos balanceados. Yo estaba pasando por muchísimas cosas personales y creo que también ella”.
En este sentido, Hernández precisó que decidieron separarse pensando en sus hijos. “Creímos los dos que lo más importante era que cada uno nos fuéramos por nuestro caminito... para darle a nuestros hijos el mejor ejemplo de cómo poder ser feliz”.