La actriz de producciones como ‘Dawson’s Creek’ y ‘¿Dónde están las rubias?’ Bussy Phillips, habló por primera vez del tumor cerebral que le diagnosticaron en febrero de 2026, y que la llevaron a pasar por dos aterradoras cirugías en los meses siguientes.
La actriz, de 47 años, confesó que no presentaba ningún síntoma; sin embargo, una resonancia magnética de cuerpo completo permitió detectar una lesión en su cerebro, un hallazgo inesperado que la llevó a vivir uno de los periodos más difíciles y extraños de los últimos meses.
Busy Phillips fue diagnosticada con un tumor cerebral y sometida a dos cirugías
Durante una entrevista exclusiva con la revista People, Busy Philipps reveló por primera vez que en febrero descubrió inesperadamente un oligodendroglioma de grado 2, un raro tumor cerebral de crecimiento lento.
La actriz confesó que aunque su médico de cabecera le aseguró que no necesitaba realizarse una resonancia magnética, debido a que sus análisis estaban en orden, ella decidió seguir su intuición y practicarse el examen.
“No sabía por qué quería hacerme esta prueba, simplemente lo hice”, recordó la actriz sobre la decisión que le salvó la vida.
La resonancia de Busy se realizó el 12 de febrero, un día después de la muerte de su compañero de Dawson’s Creek, James Van Der Beek, quien falleció por cáncer de colon. En medio del duelo, la actriz pensó en cancelar el estudio, pero su exesposo, Marc Silverstein, la convenció de asistir.
“Quizás sea lo mejor que puedas hacer por tu amigo esta mañana. Ve a que te hagan la resonancia”, le dijo, según recordó la actriz.
¿Cómo fue el aterrador tratamiento de Bussy Phillips?
Los resultados de la resonancia revelaron una lesión cerebral que requería estudios adicionales, finalmente el neurólogo Orrin Devinsky confirmó el diagnóstico y la gravedad de la situación.
“‘Este es un tumor real, y está dentro de tu cerebro. Y Busy, hay que extirparlo’”, recordó Philipps.
El 2 de marzo, Philipps se sometió a una cirugía de aproximadamente cinco horas para retirar una masa cerebral de 2.6 centímetros ubicada en el lóbulo frontal, su análisis confirmó que se trataba de un oligodendroglioma de grado 2, un tumor maligno, aunque con uno de los mejores pronósticos entre los gliomas.
Los especialistas señalaron que detectarlo a tiempo facilitó su extracción, ya que esperar a que aparecieran síntomas podría haber permitido que creciera hasta dos o tres veces más.
Tras la primera cirugía, Busy tuvo una recuperación favorable y regresó a casa dos días después con más de 40 grapas, y en abril retomó su trabajo en la serie Cupertino, pero durante una visita con su dermatóloga se detectó que la cicatriz no evolucionaba correctamente.
Los médicos confirmaron una infección por estafilococo, por lo que tuvo que someterse a una segunda cirugía para limpiar la zona y retirar una pieza de titanio colocada durante la primera intervención.
“La segunda cirugía me afectó muchísimo. Sentí que volvía al punto de partida y estaba muy, muy afectada”, confesó la actriz.
La recuperación de Bussy Philipps tras eliminar el tumor
A pesar de las complicaciones, Busy no necesita quimioterapia ni radioterapia, aunque deberá mantener revisiones médicas periódicas para vigilar su evolución y detectar cualquier posible recurrencia.
“Estoy agradecida de estar viva”, aseguró la actriz, quien describió los últimos seis meses como “los más extraños de mi vida”.
La actriz contó que durante los últimos años experimentó cambios emocionales que no lograba explicar y tras el diagnóstico del tumor, se pregunta sobre si pudieron estar relacionadas con él, pero los médicos no lo han confirmado.
“Mi cerebro ya no se siente roto”, expresó al hablar de cómo se siente después de las cirugías.