Jennifer Garner reveló que los difíciles años posteriores a su separación de Ben Affleck afectaron tanto su vida personal como su carrera en Hollywood, donde incluso estuvo a punto de ser despedida por su representante.
La actriz explicó que decidió poner en pausa parte de su trayectoria profesional para priorizar el bienestar de sus tres hijos, fruto de su matrimonio con Affleck, de quien se separó en 2015 y se divorció en 2018.
Jennifer Garner revela detalles de su etapa más oscura junto a Ben Affleck
Durante una entrevista con la revista InStyle, Jennifer se sinceró sobre cómo le afectó su separación de Ben Affleck y cómo tuvo que hacer a un lado su carrera en Hollywood para proteger a sus tres hijos durante el duelo que atravesó su familia.
“Cuando estás embarazada, tienes un bebé y te recuperas, dejas de trabajar durante mucho tiempo”, dijo la actriz de 54 años sobre cómo la maternidad implicó de por sí un desafío en su carrera.
La actriz confesó que tras la maternidad, trabajó realmente muy poco; sin embargo, los conflictos familiares fueron los que realmente frenaron su carrera, y aunque no dio nombres, hizo referencia a los años en los que Affleck tuvo problemas con el alcoholismo, y a la época en la que puso fin a su matrimonio.
Garner también reveló que su representante le advirtió que debía volver a comprometerse con nuevos proyectos o considerar retirarse de la actuación, pero ella decidió priorizar a su familia por encima de su carrera profesional.
El regreso de Jennifer Garner a Hollywood
Ahora que sus hijos son más independientes, Jennifer Garner ha podido retomar con mayor fuerza su carrera como actriz, compaginándola con su trabajo en Once Upon a Farm y su labor benéfica con Save the Children, además de preparar su próxima serie, Five Star Weekend.
“Me siento afortunada porque realmente me acerco a la actuación desde un lugar de alegría”, comparte. “No estoy torturada. No está llenando un agujero. Simplemente me encanta hacerlo. Y me encanta estar rodeada de gente a la que le encanta hacerlo. Era realmente, realmente feliz cuando trabajaba en el teatro de verano y ganaba cien dólares a la semana”.
Y añadió: “Tener este año y medio en el que simplemente me entregué a la actuación, porque este trabajo es muy egoísta. Todo depende de tu horario. No se trata de lo que los niños tienen en el colegio. No se trata de recoger y dejar y llegar a casa para cenar... Cuando trabajo, no pido perdón a mis hijos por ello. Les agradezco que hayan sido tan amables al respecto. Pero eso forma parte de la vida. Trabajar duro es parte de la vida, y equivocarse es parte de la vida. Tropezar y caer, hay sitio para todo eso”.