Nacido el 9 de julio de 1937 en Bradford, Inglaterra, Hockney desarrolló una trayectoria de más de seis décadas marcada por la innovación, el uso audaz del color y una constante exploración de nuevas técnicas y tecnologías. Su obra abarcó pintura, dibujo, fotografía, escenografía y arte digital, consolidándolo como uno de los artistas británicos más reconocidos de los siglos XX y XXI.
Entre sus trabajos más emblemáticos destacan A Bigger Splash y Portrait of an Artist, pinturas inspiradas en los paisajes y piscinas del sur de California que se convirtieron en referentes de la cultura visual contemporánea. Esta última alcanzó un precio récord de más de 90 millones de dólares en una subasta realizada en 2018.
Además de su relevancia artística, Hockney fue pionero en la representación abierta de la homosexualidad en su obra durante una época en la que esta seguía siendo ilegal en el Reino Unido. Su trabajo contribuyó a ampliar los límites de la representación y la visibilidad en el arte moderno.
Tras conocerse su fallecimiento, personalidades del ámbito político y cultural rindieron homenaje al artista. El rey Carlos III lo describió como “uno de los verdaderos originales de la vida”, y destacó su enorme contribución al arte británico e internacional.
Su legado permanece en museos, colecciones y exposiciones de todo el mundo, así como en una obra que transformó la manera de entender la pintura, la fotografía y las posibilidades del arte en la era digital.