Sally Kirkland, enfrentó complicaciones de salud derivadas de una forma avanzada de demencia que padecía. Nacida en Nueva York en 1941, la famosa tuvo una amplía trayectoria en el cine, teatro y televisión.
La actriz que murió en Palm Springs, California, había entrado en cuidados paliativos tras sufrir una caída en la ducha, con lesiones en las costillas y el pie. Previamente a esto, la famosa había sido diagnosticada con demencia y una infección ósea extendida al torrente sanguíneo.
Su interpretación en la película Anna en 1987 le otorgó una nominación al Oscar y el Globo de Oro, consolidándola como una figura respetada en Hollywood. A lo largo de seis décadas, participó en más de 200 producciones, incluyendo series populares como Los Ángeles de Charlie y Roseanne.
Comenzó su carrera como modelo y luego se convirtió en actriz, estudiando en los Actors Studio con Lee Satrasberg y Uta Hagen. En 1961, se graduó de la Academia Estadounidense de Artes Dramáticas. La intérprete inició su carrera en la década de 1960, cuando actuó en el circuito “Off Broadway” en 1963. También formó parte del grupo de Andy Warhol. Protagonizó más de 250 proyectos de cine y televisión a lo largo de los años, incluyendo papeles en series de éxito como El Increíble Hulk, Starsky & Hutch y Falcon Crest.
Fue una activista espiritual y defensora de la salud mental, acompañando a otros artistas en procesos de rehabilitación y crecimiento personal.